Sobre nosotros · Biomecánica
Biomecánica
canina aplicada
Diseñamos cada arnés con una premisa: el equipo se adapta al perro, no al revés. Cada perro es único al igual que su patrón, que nace de la observación del binomio en marcha real, evaluando que la banda pectoral no bloquee la articulación del hombro (cinturón escapular) y que el soporte posterior no comprima el nervio ciático ni interfiera con los músculos isquiotibiales durante la flexión en suspensión.
Paso, trote y galope
Ninguna cinta cruza articulación escapulohumeral, cadera ni musculatura respiratoria. El perro conserva rango completo de movimiento en las tres marchas de trabajo.
Cada perro, un patrón
Aquí no existen las tallas. El arnés se diseña desde cero en nuestra mesa de corte, combinando sus medidas con las fotografías que aporte del can. Este proceso conjunto de sastrería táctica esculpe un exoesqueleto que protege su biomecánica en suspensión, paso, salto, carrera y/o izado. Un ajuste de «segunda piel»: el binomio guía-perro y Arnés Nórdico integrados para que el equipo jamás falle. Tres elementos, un solo cuerpo: biomecánica infalible.
Validación del dispositivo
Tras la colocación inicial, dejamos 15 minutos para que el perro se acomode y ajuste su volumen bajo el arnés. Solo entonces se hace el reajuste final que fija la posición ergonómica.
Esternón, dorsal y cadera
La arquitectura textil interior distribuye la carga sobre esternón y lomo, con soporte lumbar ergonómico que protege la espalda del can en elevaciones y descensos tácticos.
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